¿Ya no hay esperanza?

En el Centro de Esperanza en Tamatave, Madagascar hace poco han celebrado una fiesta, lo pasaron bien y ha sido una celebración con mucha alegría por las vidas restauradas a través de las cirugías gratuitas que han transformado a muchas vidas, pero a la vez un poco triste por tener que despedirse de nuevos amigos, quienes en muchos casos no se volverán a ver nunca mas, y triste porque el Centro de Esperanza ya ha cerrado sus puertas.

jugando en el centro de esperanza

La nave Esperanza de África ha salido de Tamatave rumbo a Sudáfrica, donde hay que realizar mantenimiento al buque, poner a punto todos los equipos médicos a bordo y darles un descanso muy merecido a la tripulación. Pero solo serán un par de meses y después el buque volverá a Tamatave y el Centro de Esperanza volverá a abrir sus puertas durante otros 10 meses.

centro de esperanza

El centro es muy importante porque el buque no dispone de suficientes camas y ayuda a que los cinco quirófanos a bordo puedan ser utilizados al máximo, para que una vez que los pacientes no requieren cuidados de enfermería 24/7, puedan ser trasladados al Centro de Esperanza, y así completar su recuperación, antes de emprender, lo que es en muchos casos, un largo viaje de vuelta a casa.

Incluso en un año cuando el buque zarpa, esta vez sin fecha para volver, el Centro de Esperanza se convertirá en la primera clínica en Madagascar especializada para operar a fístulas obstétricas, para que durante muchos años pueda seguir dando esperanza a muchas mujeres con esta condición tan devastadora.