¡No sin mi familia!

Dave Forrest de Australia, no podía sacarse de la cabeza la idea de hacerse voluntario como director de la escuela en el mayor buque hospital civil del mundo.

Anteriormente había retirado su solicitud para un puesto como profesor cuando se enteró de que su familia no podría ir con él, pero si él aceptaba el puesto de director de la escuela, su familia podría ir también.

Su esposa Justine le animó a volver a enviar la solicitud e incluso había tenido una entrevista telefónica antes de que se le ocurriese leer mejor la descripción detallada del trabajo que le habían enviado. ¡¡¡Lo que no había visto antes era que el plazo mínimo para un director de escuela a bordo era de TRES AÑOS!!!

Él casi se cayó de la silla “¡3 años!», exclamó, pero para su sorpresa, solo le llevó tres días decidir con su esposa dar un giro a su vida y a la de sus 3 hijas adolescentes y ponerse a preparar esta gran aventura. Los 100 días previos a su partida no fueron tan fáciles, ya que tuvieron que decir adiós a muchos amigos y familiares, y fue especialmente duro tener que despedirse de su hija mayor Chloe que se quedaría en Australia para asistir a la universidad.

La muerte de un amigo cercano y una cirugía de rodilla de última hora hicieron que los últimos días antes de que salieran estuvieran cargados de estrés y emociones. Ahora, después de 5 meses a bordo, Dave está muy feliz de haberse arriesgado y haber hecho la mudanza. Él dice: «Me gusta mucho la forma en que en una organización tan profesional, a los pacientes y a la tripulación se les cuida tan bien». Y decimos al más puro estilo australiano, «on ya mate” (Que quiere decir: “¡bien hecho, tío!”).