Bebés sin respiración

En Madagascar, los hospitales no siempre son accesibles a todo el mundo y muchas mujeres tienen que dar a luz en casa con la ayuda de comadronas. Cuando algo sale mal, las comadronas allí no suelen tener la formación suficiente para hacer frente a los problemas que surgen y más aún cuando el bebé no respira.

Sin embargo, dos cursos que se han llevado a cabo en la Esperanza de África tienen como objetivo reducir radicalmente la tasa de mortalidad en los recién nacidos. El primero, llamado “SAFE” formación continuada en Obstetricia y Anestesia, está diseñado para ayudar a los médicos, comadronas y enfermeros generales que trabajan en los hospitales locales.

En Antananarivo, la capital de Madagascar (a 8 horas en coche desde donde está atracado el barco), se impartió un curso de tres días para ayudar al personal de los hospitales locales a perfeccionar sus habilidades en la anestesia, intubación de recién nacidos, y las técnicas para asistir a los bebés cuando hay complicaciones en el parto.

El problema es que Madagascar es un país tan grande y la población está tan extendida que muchos ni siquiera han ido a una ciudad que cuente con un hospital. Así que tuvimos que encontrar una manera de realizar algún tipo de formación en las aldeas. Un pequeño ejército (bueno, 10 de ellos por lo menos) de voluntarios del Cuerpo de Paz, han sido capacitados para salir y enseñar a las comadronas en áreas remotas las técnicas del programa «Ayudando a los bebés a respirar».

Los voluntarios del Cuerpo de Paz, han salido a las zonas remotas de todo Madagascar para enseñar a los enfermeros locales, comadronas y parteras estas técnicas de reanimación que se pueden practicar fácilmente en áreas remotas utilizando los materiales proporcionados por el programa. Los mismos voluntarios del Cuerpo de Paz, luego supervisan el uso de las técnicas y preparan informes acerca de las tasas de mortalidad antes y después de las técnicas que se les enseñó al personal médico local.