Tengo 4 años y se burlan de mí

Priscila de 4 años no sabe lo que es una osteotomía, pero su madre Llanariana sí y lo que más le fastidia a su madre es que con los $2 (1,90€) que gana al día en su trabajo, jamás podrá pagar una para aliviar el sufrimiento de su hija.

Priscila tiene las piernas muy arqueadas y cuando anda o intenta correr se cae constantemente. Pero lo peor son las burlas de los niños y adultos a su alrededor que creen que su deformidad es debido a espíritus malignos y se niegan a tratar con ella por miedo a que les pueda pasar algo a ellos.

La única solución sería viajar 8 horas a la capital de Madagascar para que le hicieran una osteotomía en un hospital allí pero Llanariana jamás podría reunir suficiente dinero para pagar la cirugía de su hija. Lo único que puede hacer es pedir a Dios que haga un milagro con Priscila.

Un día Llanariana estaba escuchando la radio cuando un anuncio le hizo parar en seco. En unos días vendría un buque hospital al puerto de Tamatave, justo donde vivían ellas para hacer cirugías gratuitas. Llanariana enseguida pensó que el milagro que había estado pidiendo podría convertirse en realidad.

El día de la evaluación de pacientes para posible cirugía ellas eran de las primeras en la cola y unas horas después Priscila ya tenía una cita para la cirugía que transformaría su vida.

Ahora ha sido intervenida y está en proceso de recuperación, volviendo a aprender a caminar y esta vez con piernas rectas. Pero mejor de todo es que ya no será rechazada por los demás, ahora podrá empezar a disfrutar de la vida como cualquier otra niña de 4 años.

Aquí puedes ver un video de Priscilla de solo 15 segundos diciéndonos gracias (en inglés):