Un futuro para niños que mueren de hambre

En muchas zonas de África los padres luchan para poner suficiente comida a la mesa para que sus niños no mueran de hambre pero no les queda nada para comprar medicinas o pagar la escuela, con su falta de recursos una dieta equilibrada es impensable.

La desforestación provocado por las técnicas tradicionales de agricultura aumenta la desertificación y aumenta la intensidad de muchas de las grandes crisis humanitarias en África. Pero, ¿qué pasaría si pudiéramos dar de comer a la gente y a la vez proteger al medio ambiente y además permitirles el lujo de enviar a sus hijos a la escuela, comprar medicamentos e incluso pensar en una dieta más equilibrada?

¿Suena como algo milagroso, no? Pues este milagro realmente ocurre en el programa de Agricultura Ecológica y Sostenible, dirigido por Eliphaz Essah un ciudadano de Benin, África Occidental que vive y trabaja en el buque Esperanza de África. Cada año forman a entre 30 y 50 educadores para ir enseñando nueva técnicas de agricultura a la gente local.

agri_students

El primer obstáculo para los educadores es hacer entender a la gente local los beneficios de una dieta equilibrada y hacerles saber que existen técnicas que pueden producir has 5 veces la cosecha de sus métodos tradicionales. Lo siguiente es hacerles pensar que con la sobre producción, pueden vender una parte para comprar otros alimentos, medicinas cuando se enferma su familia y hasta pagar la educación de sus hijos.

Luego queda la parte de enseñarles con clases prácticas, como poner en práctica estas nuevas técnicas de agricultura, rotando lo que plantan, utilizando productos naturales localmente disponibles para evitar el uso de fertilizantes y pesticidas artificiales, y por último como crear sistemas de riego que aprovechan cada gota de agua.

Proyecto de agricultura en Anatanario

El resultado es increíble y todos ganan. Los agricultores producen más cosecha, utilizando menos recursos y sin dañar al medio ambiente y lo mejor es que los participantes se emocionan tanto, que se convierten ellos mismos en embajadores, yendo a enseñar a todos a su alrededor una mejor manera para proporcionar comida y darle mucho más a sus familias.