Transformando el mundo en pareja

Frank y Cathleen se conocieron hace años en el trabajo, se enamoraron y se casaron. Ahora no trabajan juntos como antes y muchas veces se sienten agobiados con el ritmo que exigen sus respetivos trabajos en los Estados Unidos. Una vez al año se escapan de la rutina y vuelan hasta África para trabajar juntos de nuevo, recargar sus baterías y a la vez transformar vidas de personas muy necesitadas.

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Dice Cathleen; “Ya llevamos seis años, pero el primer año que vinimos para colaborar fue el más duro. Llegamos con la idea de que estábamos trayendo todos nuestros conocimientos para salvar a la gente africana, y luego nos dimos cuenta que nosotros habíamos aprendido tanto o más de los que habíamos aportado.”

“Para nosotros el ambiente en el barco nos ayudó volver a conectar con los pacientes y verlos como personas. Aquí se valora la persona y el trato humano igual como la intervención médica. El trato con los individuos a un nivel más profundo nos ayudó a conectar con las raíces de la medicina, muy lejos de la frialdad que existe hoy en día en la medicina moderna por la presión del tiempo”, explicó Cathleen.

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Frank ahora es el cirujano principal del programa de cirugía ortopédica a bordo y comenta; “lo que para mí es lo más bonito y lo que me hace volver año tras año, es poder ver con mis propios ojos la transformación, especialmente de los niños, durante su estancia en el hospital a bordo. Llegan con el rostro inclinado hacía el suelo por vergüenza de sus condiciones médicas, pero poco a poco se transforman y salen del hospital cambiados, no solo físicamente, pero también las expresiones en sus caras, se transforman y salen con alegría y esperanza para la vida que no tuvieron cuando entraron por la puerta. ¡Es muy gratificante!”.