Las cosas se complican

Reparar un labio leporino en un país en vías de desarrollo tiene sus complicaciones. Las dificultades logísticas se pueden superar, en parte, gracias al uso del buque hospital que permite ofrecer todo lo necesario para operar bajo óptimas condiciones, y dar a los cirujanos y personal médico local una visión de cómo podrían realizar cirugías seguras.

infant_feeding_program

Pero luego hay otros obstáculos que no son comunes en nuestro país, y que requieren soluciones a medida para ayudar a esta gente desesperada. Uno de ellos, es la malnutrición severa que sufren muchos de los bebes con labio leporino que nos llegan al buque hospital, y que para solucionarlo requiere que pasen unas cuantas semanas de cuidado personalizado por nuestro dietista/nutricionista, para que llegan a tener suficiente fuerza para superar una intervención quirúrgica.

Otro de los problemas que afecta a las personas más grandes, solamente en los países en vías de desarrollo, es el hecho de llegar a empezar a hablar cuando todavía sufren de un labio leporino. En la mayoría de los países desarrollados se operan a los bebes con labio leporino en el primer año de vida, pero en los países en vías de desarrollo hay muchos que no tienen acceso a la cirugía. Cuando por fin reciben una cirugía reparadora (hemos operado gente desde bebes hasta abuelos), muchas veces los que ya no son bebes requieren de ayuda para poder hablar bien.

lily_elizabeth_madagascar

En Madagascar, hemos entrenado a Lily para realizar este trabajo tan importante, enseñando a estos pacientes que ya no son bebes, a como hablar bien. Lily es una de los cientos de empleados locales que trabaja codo a codo con nuestra tripulación voluntaria para ayudar a su propio pueblo. Como Lily habla Malgache, puede enseñar a su gente de forma natural su propio idioma, cosa que es imposible para nuestra tripulación.

lily_clementine_madagascar

Emplear a la gente local trae muchas ventajas como:

1) La mano de obra extra, que permite ayudar a más gente necesitada en menos tiempo;

2) Las habilidades que se les enseñan, así las pueden seguir utilizando mucho después de que se marcha el barco;

3) Ayudar un poco a la economía local, pagándoles un sueldo normal para su país;

4) Ellos nos ayudan a ser más relevantes culturalmente, y hacen sentirse más tranquilos a nuestros beneficiarios.