La tecnología hace que los niños anden

Cuando Duba tenía 10 años, le pusieron una inyección en mal estado contra la malaria que dio como resultado los pies zambos.
Y así, décadas más tarde, ha pasado la mayor parte de su vida caminando con un bastón y luchando por mantenerse al día con las tareas normales.

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Los pies zambos se producen cuando los músculos y los ligamentos que sostienen el pie se contraen y esto provoca que los huesos del pie se tuerzan hacia dentro. En general, solo la parte externa del pie toca el suelo, por lo que caminar resulta muy difícil. Suele ser un trastorno congénito. La ciencia médica no sabe cuál es la causa en la mayoría de los casos, pero 1 de cada 750 niños (más o menos 1 niño cada tres minutos) nace con los pies zambos y el 80% de los casos se encuentran en países en vías de desarrollo.

Originalmente, los pies zambos se trataban con una cirugía complicada y muy cara que casi siempre daba malos resultados. A pesar de que esta condición no es dolorosa, desarrollar la habilidad para caminar le resulta muy desafiante al niño que la padece.

Cuando su nieto Alex nació con los pies zambos, el corazón de Duba se rompió, sabiendo que había una posibilidad real de que tuviera que luchar con esta deformidad durante el resto de su vida.

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Duba llevaba a Alex a cada cita con una sonrisa en su rostro.
Ella dice que le hace feliz ver que su nieto recibe el tratamiento médico que ella nunca tuvo la oportunidad de recibir.

Afortunadamente, debido a las nuevas tecnologías, Naves de Esperanza puede corregir los pies zambos con facilidad y con una tasa de éxito del 95% utilizando métodos no quirúrgicos. Estos métodos consisten en estirar suavemente los pies de los niños usando una escayola que los enderezan poco a poco.

Uno de estos métodos es el llamado Método Ponseti y ha sido desarrollado por un médico que estudió medicina en Barcelona. El centro de Ponseti será una instalación permanente en Madagascar para que los profesionales usen el método del Dr. Ponseti para curar a los pacientes, como el pequeño Alex, en los años venideros.