Le robó su salud

Serafine sabía que nunca podría darse el lujo de pagar para que le extirparan el bocio. Viviendo con aproximadamente $1 al día que ganaba cuidando las tierras de su familia, no le llegaba para permitirse una cirugía, sin embargo, aunque pasaron 4 décadas, ella nunca perdió la esperanza de que algún día sería curada.
“La oración era mi última esperanza; le pedía ayuda a Dios”, dijo Serafine. Por eso, cuando uno de sus hijos oyó hablar acerca de las cirugías de bocio que se realizaban de forma gratuita, ¡ella sintió que sus oraciones habían sido respondidas!

Serafine goiter
A Serafine le extirparon el bocio en la Esperanza de África. Cuando despertó, lo primero que hizo fue ponerse las manos en el cuello y se dio cuenta de que era diferente. El gran bulto había desaparecido y su cuello fue restaurado después de 34 largos años.

Cuando Serafine, de 54 años, volvió a su aldea, ya no la volvieron a llamar “la mujer del gran cuello”, sino que los aldeanos se maravillaron de la casi irreconocible “dama de aspecto juvenil”. Serafine estaba feliz de aceptar su nuevo mote, así como de su salud restaurada.

Sefarine after surgery

En Madagascar, 2.581 pacientes recibieron cirugías gratuitas para restaurar su salud, y eso sin incluir a los muchos otros pacientes que continuarán siendo curados en los próximos años por los cirujanos locales que han sido capacitados. La Esperanza de África ha atracado en Benín y el equipo de selección de pacientes ya está ocupado evaluando a pacientes de bocio para restaurar su salud y esperanza como ocurrió con Serafine.