Una bebé llamada Regalo

¿Hasta dónde estarías dispuesto a llegar para conseguir lo que quieres?
A menudo damos por sentado la posibilidad de salir de nuestra casa y acceder fácilmente al transporte público o a nuestros coches, pero para muchos en los países en vías de desarrollo, el acceso a lugares tan simples como una clínica puede ser un viaje de varios días.

Después de haber nacido con un tumor masivo, llamado teratoma, que se desarrolla a partir de los restos de las células madre, la comadrona de la bebé Paulina, proclamó que era un milagro e incluso le dio el apodo que traducido de malgache significa “regalo de Dios”.

Baby Paulina

Este pequeño regalo vino al mundo luchando, pero estaba claro que todavía necesitaría más atención médica para sobrevivir. Florentine, la madre de Paulina, estaba decidida a ayudar a su hija. Desde su remoto pueblo llamado Fenrive-est se necesita una hora de caminata a pie, un viaje en canoa y luego otra caminata de tres horas para llegar a la clínica más cercana.

Taking Paulina home

Después de que Florentine hiciera el largo y duro viaje, en la clínica le dijeron que no podían tratar a su hija, pero, afortunadamente, sabían de una organización que podría ayudarla. La clínica se refería a Naves de Esperanza y, una vez allí, los doctores evaluaron a Paulina y pudieron darle la cirugía que ella requería. Gracias a las generosas donaciones de nuestros donantes, ¡a Paulina se le dio el regalo de la vida!

The village welcome Paulina

Después de su cirugía, algunos de los tripulantes de Naves de Esperanza acompañaron a Florentine y la bebé Paulina a su aldea, donde emprendieron el largo viaje de regreso. Después de las 4,5 horas en coche, el viaje en canoa y 1 hora de caminata en las montañas, los aldeanos les dieron la bienvenida a casa con una gran celebración. Se dieron discursos, se sirvieron refrescos y cada aldeano paseó a Paulina, besándole las mejillas y mirando su trasero. ¡Se maravillaron de que la pequeña “Regalo” recibiera este increíble regalo de la vida!