Restaurando la vista a otra generación

El futuro de Jacques (9), Marie-Grace (6), y Elodie (3), los tres hijos de Amina, no pintaba demasiado bien debido a que los tres sufrieron de cataratas que afectaron su vista. Su mamá Amina había luchado con esta discapacidad hasta que tenía trece años, cuando recibió una cirugía de catarata gratis en el Anastasis, de Naves de Esperanza, quince años antes.

Amina, Elodie, Marie-Grace, Jacques

Jacques, Marie-Grace y Elodie eran unos niños muy simpáticos y juguetones a pesar de su discapacidad. Dejando de lado a algunos niños que se reían de ellos a veces, realmente no tenían idea de lo difícil que sería la vida más tarde. Sin embargo, Amina sabía muy bien lo difícil que sería para ellos si no recibían ayuda, habiendo sufrido cataratas hasta los 13 años.

Jacques, Marie-Grace, Elodie

Leonard y Amina estaban desesperados por conseguir ayuda para sus hijos y oraban regularmente para que Dios los ayudara a encontrar una solución. No tenían ni idea de que Naves de Esperanza planeaba volver a Benín. Cuando Leonard descubrió que había un día de selección de pacientes para las cirugías gratuitas, se puso muy contento, y tomó a los tres con la esperanza de encontrar una cura. Sus esperanzas se desvanecieron cuando no pudieron ni atravesar la puerta por la cantidad de gente que había esperando para recibir ayuda.

El siguiente día de selección de pacientes, Leonard estaba tan decidido a conseguir ayuda para sus tres hijos que los cuatro durmieron toda la noche fuera de las puertas para que estuvieran entre los primeros en la fila. Esta vez los tres tuvieron suerte y después de un examen minucioso y un chequeo médico, les dieron fecha para que los tres fueran a hacerse una cirugía de cataratas.

Marie-Grace, Elodie, Jacques

Ahora los tres hijos tienen un futuro brillante, y Amina y Leonard realmente pueden disfrutar de la forma en que sus hijos están descubriendo tantas cosas nuevas de las que antes no eran conscientes. «¡Mamá! ¡Mira el pájaro! ¡Mira el pájaro!”, grita Elodie, de tres años, de emoción. Amina tiene una sonrisa de oreja a oreja mientras mira a su hija y piensa en el hecho de que ahora todos sus hijos podrán ir a la escuela y tener la oportunidad de un futuro lleno de posibilidades.