Cirugías

El rescate milagroso de Josephine

Los padres de Josephine estaban aterrados.  Su hija de dos años había inhalado algo que había afectado gravemente su respiración.  David y Judith podían oír el ruido en cada doloroso intento por respirar. Llevaron a Josephine inmediatamente a la clínica local, donde le enviaron al servicio de urgencias del hospital…  donde le enviaron a un hospital del gobierno…  que les envió a una clínica satélite…  que les mandó de nuevo al hospital del gobierno.

Mohamed y su bulto no tan inofensivo

Los médicos locales le dijeron al padre de Mohamed, Daouda, que el bulto de la frente de su hijo no era nada alarmante, pero como Daouda estaba preocupado por la forma en que la gente estaba empezando a condenar al ostracismo a Mohamed, lo operaron. ¡Es un milagro que sobreviviera a su primera cirugía en la que al parecer el cirujano loca le extrajo por error una parte del cerebro de Mohamed!

Maomai: Salvada de asfixia

El bebé Maomai habría muerto de asfixia y/o de hambre de no haber sido por la intervención de los médicos de Naves de Esperanza con una cirugía vital.

Sibi Julie sale de la oscuridad

En cierto modo, la vida de Sibi Julie comenzó en la oscuridad. Ella nació con un peso normal, pero su labio leporino bilateral hizo difícil que pudiera retener la comida. Poco después de nacer, comenzó a perder peso muy rápido. El simple hecho de conseguir cada día alimentarla resultó ser un reto para Sibi y para su madre.

La tarjeta dorada de Abla

Abla, una mujer que vive en Togo, África Occidental, ha estado embarazada siete veces. Siete bebés nacidos muertos. Siete decepciones aplastantes.

Corrección de bizquera

La madre de Claudine esperó a que su recién nacida abriera los ojos. Pero no pasó nada y los médicos no podían ofrecer ninguna razón para que los párpados de la niña permanecieran cerrados. La madre, Akouvi, pensaba que tal vez su pequeña hija necesitaba más tiempo, se fue a casa del hospital y esperó. Y esperó.

¡Cuatro hermanos y su primo ven por primera vez!

Encaramados en largos bancos de madera, muchos niños con cataratas congénitas esperaban para ser examinados en la revisión ocular de Naves de Esperanza en Togo, África Occidental.

Una cirugía gratuita revoluciona la vida de una chica joven

“A veces me sentaba a llorar”, dijo Sally con gran emoción. Durante 17 años, la gente se rio de ella y se burlaban por culpa de sus piernas… Horriblemente deformes y torcidas. El abuso verbal constante le hacía sentirse avergonzada. Caminar era difícil y agotador, por lo que no fue a la escuela. Ella se quedó en casa con su miseria.