Abla – Fístula obstétrica

La tarjeta dorada de Abla

Abla, una mujer que vive en Togo, África Occidental, ha estado embarazada siete veces. Siete bebés nacidos muertos. Siete decepciones aplastantes.

Después del séptimo parto, Abla empezó a sufrir pérdidas de orina. Su ropa tenía un olor penetrante y se convirtió en una paria. Sufría de una dolencia llamada fístula vesico-vaginal o FVV. Muchas mujeres en África sufren de esta dolencia causada por un parto obstruido, pero el tratamiento es difícil de encontrar. Además de soportar el dolor de perder a un hijo, la madre tiene heridas y sufre de incontinencia, lo que hace que se convierta en una marginada.

Durante 15 años, Abla vivió la vergüenza que conlleva esta enfermedad hasta que un día escuchó un anuncio en la radio que hablaba de una selección de pacientes de FVV que haría Naves de Esperanza en su aldea. En la campaña de selección Abla recibió su tarjeta dorada… una tarjeta con una fecha para su cirugía. Pero, cuando llegó el día de su operación tenía una infección y temía que le desestimaran.

Pero Abla empezó a ver cómo le envolvía la misericordia cuando el equipo de enfermería le proporcionó medicina y le dijeron que volviera unos días más tarde, cuando se encontrara mejor. Abla, tremendamente aliviada, volvió a casa, descansó y esperó hasta poder volver al buque. Dos semanas más tarde el cirujano especialista en FVV, el Dr. Steve Arrowsmith, completó una exitosa intervención para reparar la fístula de Abla. Cuando le retiraron el catéter y vio que estaba seca… ¡Abla daba saltos de alegría!